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martes, 20 de noviembre de 2018
Herederos del tiempo, de Adrian Tchaikovsky, en Artifex con oferta de preventa
Me alegra ofreceros la posibilidad de adquirir a un precio excepcionalmente bajo la novela Herederos del tiempo, de Adrian Tchaikovsky. La versión corta de esta oferta: en este enlace encontraréis la ficha de este libro en Cyberdark. Adquiriéndolo allí en preventa, es decir, antes de la fecha de publicación (el lunes 26 de noviembre), podéis conseguirlo al precio de tan sólo 19,95 euros. Pero tras la fecha de publicación, su precio subirá a 29,95 euros. Este título saldrá en nuestro sello Artifex, lo que significa que sólo podrá encontrarse en Cyberdark y en las librerías que adquieran ejemplares directamente a la editorial (en la práctica, probablemente sólo Gigamesh en Barcelona). Es uno de los títulos de ciencia-ficción más interesantes de los últimos años, y ningún aficionado al género debería quedarse sin él. ¡Aprovechad ahora que está en preventa a precio de oferta!
La versión larga, para aquéllos a los que os guste conocer los entresijos editoriales, se encuentra a continuación.
En 2015 se publicó la novela Children of Time, del escritor británico Adrian Tchaikovsky. Este autor ya era conocido por su larga serie Shadows of the Apt (10 volúmenes), una saga de fantasía épica cuyo mayor aliciente era que los clanes imaginarios diseñados por el autor poseían características de insectos. Atraído por este planteamiento, me leí parte de la primera entrega, Empire in Black and Gold, y quedé muy escasamente impresionado: lo imaginativo del universo se veía lastrado por una prosa pedestre, y una tendencia muy propia del género a estirar las tramas a base de encadenar escenas de poco interés. Pero Children of Time prometía ser algo distinto: era autoconclusiva, para empezar, y se trataba de ciencia-ficción. Contra lo que cabría esperar de un autor que tantas páginas había dedicado a la fantasía, las reseñas de su incursión en la cf que comenzaron a aparecer eran muy favorables. Así que me compré un ejemplar, y me dispuse a leerlo con una saludable dosis de desconfianza.
Que me llevé una gran sorpresa es poco decir. Lo que me encontré fue una novela en la que, aunque seguía siendo perceptible que el autor no era un virtuoso, sí que había un esfuerzo de crear impresiones mediante el uso del lenguaje; una novela en la que todo estaba tan medido y sopesado que no sobraba ni una escena; una novela que se internaba en terrenos francamente arduos propios del género, y que salía airosa de ello porque conseguía hacer extremadamente accesibles temas habitualmente abstrusos. Era, en definitiva, una novela que no traicionaba que Tchaikovsky era un novato en la cf, sino un autor que usaba sabiamente los tropos del género para contar una historia al tiempo profunda y estimulante, reflexiva y entretenida. Esta combinación de ambición y accesibilidad la convertía, a mis ojos, en una suerte de santo grial del género: la novela apta para los paladares sobreestimulados del aficionado viejo, y al mismo tiempo una sensacional novela al alcance de cualquiera, un auténtico portal de entrada a la ciencia-ficción.
Naturalmente hicimos una oferta por los derechos de traducción al español, y los adquirimos rápidamente. Al año siguiente, las incontestables virtudes de Children of Time le valieron el premio Arthur C. Clarke a la mejor novela, y el resto es historia: se vendieron sus derechos cinematográficos, se preparó una edición para Estados Unidos (que saldrá el mes que viene), y Tchaikovsky, cuya carrera recibió un considerable espaldarazo, emprendió entre muchos otros proyectos la escritura de una secuela, Children of Ruin, de lectura completamente independiente.
Ahora, por fin, la traducción al castellano de esta novela se pondrá a la venta bajo el título de Herederos del tiempo. La principal explicación de por qué ha pasado tanto tiempo entre que adquirimos los derechos y la aparición en nuestro país es que yo mismo me he encargado de la traducción, y aunque al comienzo de mi andadura como editor traduje varios de los primeros títulos de Bibliópolis (En alas de la canción, Marcianos, go home!, Bóvedas de acero, Los gigantes de caliza y La historia de tu vida), no soy un traductor profesional, en el sentido de que no tengo adquiridos los hábitos de trabajo rutinario que permiten a alguien que se dedique a esto despachar una novela de 500 páginas en dos meses y pico. Pero desde que lo leí por primera vez sentí que era un texto que estaba a mi alcance y, después de todo, lo que no tengo de profesional de la traducción lo tengo de meticuloso: no en vano, he revisado todas y cada una de las cerca de doscientas traducciones que he publicado. Así que creo que puedo defender que mi trabajo es dignamente competente, y un buen reflejo del original. Lo que habría deseado es haberlo realizado más rápidamente, pero había otra razón para no apresurarse.
El segundo motivo para el retraso en la publicación de Herederos del tiempo es que en estos años la colocación inicial vía distribuidora de novedades de autores no asentados en el mercado editorial ha continuado su progresivo descenso. La colocación inicial no es igual a ventas: es la cantidad de ejemplares que la distribución puede hacer llegar a librerías. Dado que éstas tienen derecho a devolver los ejemplares si no se venden, la dinámica habitual (salvo éxitos sorpresa o goteo a largo plazo de autores muy conocidos) es que la venta final supone una fracción de la colocación inicial. Por tanto, si ésta es muy baja, la mayor parte de los libros nunca tendrán ventas suficientes para cubrir gastos. En una situación de bajas colocaciones repetidas, cada nuevo título publicado supone pérdidas para la editorial, con mínimo a corto plazo, y a menudo definitivamente.
Por eso, la publicación de un título como Herederos del tiempo, a pesar de su interés y calidad, es particularmente peligrosa si se realiza mediante distribución convencional, ya que al ser la primera novela en el mercado español de un autor desconocido, encontrará mucha resistencia a su difusión... y más todavía en unos tiempos que están demostrando que prácticamente todo lo que no sea un best-seller desaforado sencillamente no se distribuye lo suficiente. Para que os hagáis una idea, la máxima colocación inicial esperable para este título, si hay suerte, es de 500 ejemplares. Eso se traduciría en que, salvo milagros, las ventas a medio plazo estarían por debajo de esa cifra. Y 300 o 400 ejemplares vendidos por distribuidora sencillamente no cubren ni la mitad de los gastos de producción de un título como éste.
Tenemos alguna experiencia de títulos colocados discretamente en el pasado (pero aun así en mucha mayor cantidad que ahora: eran otros tiempos) y que luego han encontrado su público gracias a su calidad, a las recomendaciones de los aficionados y al continuo trabajo de proselitismo que hacemos en la Feria del Libro de Madrid: por ejemplo, Los tejedores de cabellos de Andreas Eschbach ha agotado su primera tirada de 2.000 ejemplares, y La historia de tu vida de Ted Chiang agotó otros tantos en Bibliópolis un año antes de que el estreno de la película La llegada de Denis Villeneuve nos permitiera reeditarlo en Alamut y que se convirtiera en un pequeño fenómeno. Pero lo que estos casos tienen en común es que esta vía lenta es, justamente, lentísima: estamos hablando de diez o doce años para agotar tiradas o, en otros casos (como Accelerando, de Charles Stross), para meramente cubrir gastos. Como he dicho a veces a mis amigos conocedores del género, es factible publicar cf sin perder dinero... si se goza de una excelente salud y una razonable esperanza de vida.
Bromas aparte, está claro que en esta tesitura la edición en nuestro sello principal, Alamut, y con distribución convencional de Herederos del tiempo habría sido, en el peor de los casos, condenar al libro a ser ignorado, y en el mejor lanzarlo en una trayectoria que lo convertiría en un éxito discreto muchos, muchos años después. Se imponía una solución innovadora. Y ésta ha llegado de la mano de nuestras experiencias anteriores con el sello Artifex de venta directa y las ofertas de suscripción. Sencillamente, Herederos del tiempo sólo estará disponible, hasta que se agote la tirada que haremos en el sello Artifex, en nuestra propia librería Cyberdark y en aquellas otras que adquieran ejemplares directamente a la editorial (lamentablemente, muy pocas; la única que lo ha hecho regularmente con otros títulos de Artifex es Gigamesh en Barcelona). Como nos consta que esto supondrá un engorro para muchos lectores, para compensarlo y ofrecer un aliciente, durante el periodo de preventa (es decir, antes de la puesta a la venta el 26 de noviembre) Herederos del tiempo podrá adquirirse a un precio muy rebajado (19,95 euros) sobre su precio final (29,95 euros), exactamente como en nuestras anteriores ofertas de suscripción.
¿Y qué pasará luego? ¿Llegará alguna vez Herederos del tiempo a las librerías que deseen recibirlo a través de los canales de distribución habituales? Sinceramente, el plan que es sí: agotada la tirada de Artifex, y constatado así el grado de interés de los lectores, sacaríamos una edición en el sello Alamut (sin variar el PVP). Ahora bien, el plazo para la aparición de la edición en Alamut está por determinar: cabe la posibilidad (aunque es remota) de que las preventas en Cyberdark agoten toda la tirada; o bien (de forma más realista) que tras su puesta a la venta se sigan adquiriendo ejemplares al precio final durante varios meses hasta que vendamos todos; y en condiciones normales deberíamos agotar la edición de Artifex en la Feria del Libro de Madrid de junio de 2019. Claro que cabe la posibilidad de que esta tirada nunca se agote, lo cual no será difícil interpretar como una enérgica advertencia para no reeditar esta novela en Alamut. Como siempre, los lectores tienen la última palabra.
Espero que los lectores que nos han acompañado en otros proyectos creativos de publicación (Las Monarquías de Dios de Paul Kearney, Shadowmarch de Tad Williams, Trilogía de los Macht de Kearney, Tierra de Héroes de Richard Morgan) se animen a hacerse con Herederos del tiempo por la vía que ofrecemos, no sólo porque así tendrán la oportunidad de conseguir un título excelente a un precio muy atractivo, sino también porque al hacerlo estarán contribuyendo a que se acerque el momento de difundir más ampliamente la obra de Tchaikovsky en español y hacerla llegar a todas las librerías. ¡Contamos con vosotros!
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martes, 7 de noviembre de 2017
Suscripción a Tierra de Héroes, de Richard Morgan: fecha de puesta a la venta de El gélido mando
El gélido mando, la continuación de Sólo el acero, de Richard Morgan, ya tiene fecha de puesta a la venta: será el 24 de noviembre.
Esto quiere decir que a partir de ese día podréis encontrar este libro en cualquier librería, pero también, a los efectos de la suscripción a la trilogía Tierra de Héroes, que sólo tenéis hasta esa fecha para aprovechar la oferta de preventa en Cyberdark tanto de El gélido mando como de la nueva edición de Sólo el acero (que publicaremos a la vez para que quienes lo deseen puedan hacerse con los tres títulos a precio rebajado).
En resumen:
-El gélido mando / Tierra de Héroes 2: 19,95 euros hasta el 24 de noviembre; luego PVP de 24,95 euros.
-Sólo el acero / Tierra de Héroes 1 (segunda edición): 19,95 euros sólo hasta el 24 de noviembre; luego PVP de 21,95 euros
En cuanto al tercer y último título de la serie, La impía oscuridad, prevemos su publicación en
miércoles, 2 de agosto de 2017
Suscripción a Tierra de Héroes, de Richard Morgan
En 2012 editamos la novela Sólo el acero, de Richard Morgan, un vigoroso ejercicio de demolición de los tópicos de la fantasía épica que fue bastante bien recibido por los lectores. Inmediatamente comenzaron las peticiones para que publicásemos sus dos continuaciones, El gélido mando y La impía oscuridad, para completar la serie Tierra de Héroes. Y aquí empezaron nuestros problemas.
Veréis, publicar una serie nunca es rentable salvo que la primera entrega se haya vendido muchísimo, o al menos se siga vendiendo continuamente, ya que las continuaciones se venderán menos en porcentajes casi previsibles. Bien lo sabemos, ya que hemos completado media docena de series a pérdida por puro pundonor: Juego de enigmas de Patricia A. McKillip, La edad de oro de John C. Wright, Viriconium de M. John Harrison, Maestro Li de Barry Hughart, La Ribera, de Ellen Kushner, La Guerra de las Rosas de Sharon Kay Penman... En todos los casos, el primer volumen cubrió gastos o tuvo modestos beneficios, pero la publicación de los siguientes nos generó pérdidas mucho mayores. (Que perseverásemos tanto tiempo en completar series puede achacarse a la tozudez por nuestra parte, pero a fuer de honrados hay que agradecerle a Andrzej Sapkowski que, con las ventas de la Saga de Geralt de Rivia, nos permitiese compensar estas pérdidas. En ese sentido, estas series y muchos otros libros de Bibliópolis y Alamut son el regalo de Sapkowski a sus lectores españoles.)
Así las cosas, el relativo éxito de Sólo el acero parecía desaconsejar, paradójicamente, la publicación de sus continuaciones, que además son más voluminosas y caras de producir. Naturalmente, nuestros seguidores habituales ya habrán pensado que ésta era una oportunidad para emplear de nuevo el método de las suscripciones, usado en su momento con bastante fortuna para completar la serie de Las Monarquías de Dios de Paul Kearney, y posteriormente para completar Shadowmarch de Tad Williams y ofrecer íntegramente la Trilogía de los Macht de Paul Kearney. No obstante, hubo una gran diferencia entre estas experiencias: en el primer caso, la suscripción permitió publicar los libros faltantes, y éstos tuvieron una buena acogida también en librerías. En los otros ejemplos, la suscripción fue bien recibida, pero la posterior venta en librerías no resultó lo suficientemente buena, por lo que finalmente hubimos de afrontar, de nuevo, pérdidas (aunque no tan grandes como de no haber empleado la suscripción, ciertamente).
Tres acontecimientos nos pusieron de nuevo en marcha. El primero fue que las ventas de Sólo al acero, año tras año, siguieron produciéndose significativamente. Nada excepcional, pero sí una buena señal de que los lectores habían acogido este libro como algo especial y no lo habían olvidado. (Nuestra continua recomendación en sucesivas Ferias del Libro de Madrid, y la perseverante insistencia de Antonio Torrubia en la librería Gigamesh, ayudaron en no poca medida.) El segundo, que una visita a Madrid de la encargada de derechos de la editorial original de la serie nos permitió plantearle la posibilidad de publicar las continuaciones por suscripción, y la idea fue bien acogida. Y el tercero, que con la compra de la librería online Cyberdark contábamos con una plataforma que permitiría ofrecer suscripciones con mayor flexibilidad y eficiencia, y merecía la pena hacer el experimento.
Lo que nos lleva al tema que da título esta entrada: tras algunos preparativos, ya podemos anunciar que ofrecemos la serie Tierra de Héroes de Richard Morgan en suscripción; esto es, que puede adquirirse directamente (a través de Cyberdark) a un precio rebajado antes de su puesta a la venta, y luego podrá encontrarse normalmente en librerías a su precio final.
En lugar de ofrecer los tres libros de la serie en un pack con un pago único y envío a la aparición de los libros, la mecánica de esta suscripción será la siguiente:
-En Cyberdark pueden encontrarse ya las fichas de las tres entregas,
1. Sólo el acero: sacaremos una nueva edición el próximo mes de
2. El gélido mando: saldrá en
3. La impía oscuridad: saldrá en
-Cada una de las tres entregas puede adquirirse por separado, como cualquier otro libro en preventa en Cyberdark, usando los medios de pago y envío que ofrece la librería. Pero si se adquieren conjuntamente, sus precios sumados (59,85 euros) superan el pedido mínimo para que los gastos de envío sean gratuitos en España peninsular, por lo que el comprador no tendrá que pagar nada por este concepto. (Lo mismo sucederá, por supuesto, si se realiza un pedido que combine alguno de estos libros con otros títulos hasta superar el importe mínimo.)
-Los lectores interesados en adquirir entera o completar la serie Tierra de Héroes tienen, por tanto, tres opciones:
A. Comprar los tres libros en Cyberdark a precio de preventa en un solo pedido. Se enviarán juntos a la aparición de la última entrega y sin gastos de envío para España peninsular. Esta posibilidad expirará a la publicación en
B. Comprar una o varias entregas en Cyberdark, en uno o varios pedidos, a precio de preventa, siempre antes de su aparición.
C. Comprar las entregas juntas o por separado, a sus precios definitivos, tras la fecha de puesta a la venta, en Cyberdark o cualquier otra librería.
Esperamos que esta oferta os interese, y os animamos a plantear cualquier pregunta o duda que tengáis en los comentarios, a fin de aclarar completamente la operativa de la suscripción para todos los lectores. Contamos con recabar un apoyo similar al de anteriores suscripciones, y apostamos porque esta campaña será, también, algo de lo que sentirse orgullosos.
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martes, 24 de mayo de 2016
Feria del Libro de Madrid 2016
Este año Alamut y Bibliópolis volverán a la Feria del Libro de Madrid, en el parque del Retiro, del 27 de mayo al 12 de junio. Nuestra caseta será en esta ocasión la número 298. ¡Os esperamos!
ACTUALIZACIÓN El sábado 11 de 12 a 13 h. tendremos a Rafael Marín firmando en nuestra caseta las obras que hemos publicado en nuestros sellos: Mundo de dioses, Está lleno de estrellas y Son de piedra y otros relatos.
martes, 17 de mayo de 2016
Introducción a Está lleno de estrellas
Ésta es la introducción que escribí para Está lleno de estrellas. Memorias de una afición, de Rafael Marín, que ha sido recientemente destacado en los Premios Ignotus 2016 de la AEFCFT:
"Los lectores que comiencen estas memorias se darán cuenta enseguida de que Rafael Marín ocupa un lugar privilegiado en el sistema del fantástico en español. Fan, escritor, guionista, traductor, crítico, ensayista, organizador de convenciones y opinador impenitente, se ha convertido en un personaje ineludible de diversos fandoms en los últimos treinta años (por lo menos). Como tal, su trayectoria, que él cuenta en estas páginas con una impagable mezcla de guasa y melancolía, resulta ejemplar para identificar algunas de las tensiones que han dominado nuestro campo durante su época.
De entrada, podemos definir el temperamento del fan activo promedio como ciclotímico: tan pronto se siente elevado a las cimas de la gloria como se ve hundido en lo más profundo de la miseria. Con frecuencia, los acontecimientos concretos que conducen a uno u otro extremo no son tan significativos, pero la reacción es radical. Es algo inevitable: en todos los terrenos de la actividad humana, las ambiciones corren el riesgo de verse frustradas, las ilusiones se agotan y los placeres se diluyen. Podemos etiquetarlo como el conflicto entre la realidad y el deseo. Pero para los aficionados al fantástico, el abismo entre una y otro es aún mayor, ya que sus visiones son tan vastas como el espacio y sus fantasías tan densas como la historia. De ahí que no haya fan que no se haya dado cuenta, tarde o temprano, del grotesco contraste entre su hambre de infinito y la pobre plasmación de sus proyectos. No obstante, no todos los que nos hemos dedicado a esto nos percatamos de la verdad más profunda: que no importa fracasar, sino haberse atrevido a soñar a lo grande. Es decir, no es relevante que el impulso artístico, erudito o asociativo se quede al final en poco o nada; lo relevante es tener ese impulso y sostenerlo, vivir la aventura. Por esta razón el fan ya es rico, pero raramente lo sabe.
Una de las formas que adopta esta ciclotimia, y que Rafael Marín ha experimentado en sus carnes, es la relación de amor y odio hacia la ciencia-ficción (una mera etiqueta comercial, aclaro, que en España ha visto muy ampliado su significado y a menudo se ha usado, entre aficionados de varias generaciones, para referirse tanto al fantástico en un sentido más general como al colectivo de fans que llamamos fandom y sus actividades). Rafael Marín ha huido de la ciencia-ficción (en sus diversas acepciones), pero la ciencia-ficción ha corrido más rápido y siempre le ha dado alcance. Efectivamente, como él otros escritores han comenzado su andadura en este campo y en algún momento de sus carreras lo han repudiado, con frecuencia sólo temporalmente, circulando en ciclos de alejamiento y aproximación. De nuevo vemos un contraste chocante, en este caso entre lo que se proclama y lo que se hace; de nuevo no tiene importancia. Porque el secreto de la ciencia-ficción es que es una enfermedad crónica: una vez contraída, ya no se cura. O dicho en términos menos tétricos: quienes hemos tenido la suerte de acercarnos a estos ámbitos de maravilla ya nunca somos los mismos, y los llevamos con nosotros como equipaje intelectual y sentimental toda la vida.
La razón más habitual que provoca el conflicto entre la realidad y el deseo, y la activación de este ciclo de cultivo y repudio de la ciencia-ficción en la carrera de los aficionados, es, naturalmente, la falta de éxito. Este éxito se puede medir ciertamente en ventas de un libro o una revista, pero en realidad no es necesariamente económico. La adquisición de reputación, la obtención de estima y respeto, es una moneda igualmente válida. No hay escritores malditos que estén satisfechos con su suerte, y los autores de culto suelen estar cómodamente muertos, lo que evita tener que escuchar sus quejas. En verdad hay algo únicamente trágico en la historia de la llegada a la madurez de la ciencia-ficción en España y su simultanea incapacidad para establecerse como base de una industria rentable. Los que vivimos este proceso desde la posición emocionalmente segura de la crítica o la edición estamos aún un poco sonados por este fracaso, como viejos generales que buscan sin éxito entender en qué momento se tomó la decisión errónea que condujo a la derrota; así que no puedo imaginarme lo duro que debe ser para los escritores que se dejaron la piel en el intento y por tanto tuvieron una implicación mucho más íntima. El caso de Rafael Marín, diáfanamente expuesto en estas memorias, es de nuevo ejemplar: como escritor ha sido exigente consigo mismo y versátil, a menudo excelente y nunca menos que bueno; como aficionado ha cultivado todo tipo de contactos, de base y de élite; como opinador ha tomado parte en los debates sustanciales de cada momento, tanto sentando cátedra como fajándose en polémicas; y como personalidad pública ha sido elocuente, participativo y encantador, sabiendo volverse imprescindible. Y lo más importante: ha mantenido esta actividad sostenidamente durante décadas sin desfallecer. ¿Qué más podía haber hecho? ¿Cuál ha sido su carencia, su pecado original, si es que se le puede achacar la responsabilidad, para que toda esta extensísima actividad artística y profesional no le haya convertido en un peso pesado de las letras? Ésta es una pregunta pertinente porque puede plantearse también, en buena medida, acerca de las carreras de muchos otros escritores y expertos de su generación. La respuesta no es fácil de encontrar, más allá del cliché de que el éxito está mal repartido y que lo normal, estadísticamente, es que las buenas obras no se vean reconocidas.
El tipo de escritor que estas circunstancias adversas (o, atendiendo a los ciclos, alternativamente favorables y desfavorables) han producido es, como demuestra la carrera de Rafael Marín, el de un experto en la reinvención. Es lógico: si el ambiente no es estable, la selección natural favorece a los que saben adaptarse. Es posible deplorar la ausencia de un contexto comercial más sereno en el que estos escritores hubiesen encontrado las condiciones para explotar a fondo sus hallazgos; podemos fantasear, en el caso de Rafael Marín, con unas continuaciones que explorasen el universo de Lágrimas de luz, o una línea editorial que multiplicase los superhéroes españoles de Iberia Inc, o una serie de novelas detectivescas protagonizadas por el ex boxeador Torre que fueran celebradas por su popularización de una cultura local, la gaditana, vivaz y colorista. Y sin embargo, un análisis comparativo con otros mercados más boyantes (eminentemente, el anglosajón) nos señala inequívocamente adónde conduce la relativa estabilidad comercial: al incardinamiento de los escritores en esquemas preexistentes de funcionalidad comprobada, al autoplagio de los éxitos, al estiramiento del chicle hasta que pierde el sabor, a la repetición y al estancamiento. Tanto es así que en la ciencia-ficción anglosajona los periódicos momentos de renovación (que han venido a darse uno por generación, aproximadamente) se viven como auténticas revoluciones. Pero para los escritores españoles, su carrera es una revolución permanente. Afortunados ellos: no disfrutan, en su mayoría y la mayor parte del tiempo, de la bonanza de un clima comercial templado; pero en su navegación entre tempestades y escollos, conocen una diversidad que es, en buena medida, su propia recompensa. Puede que no lleguen a ser maestros de nada, atareados en ser aprendices de todo; pero qué aprendizaje tan apasionante.
Enfrentados históricamente a esta situación, no es de extrañar que tantos autores y aficionados acaben tirando la toalla. Y sin embargo, el final de esta azarosa historia de búsqueda de la realización artística y el reconocimiento, cuando no del éxito material, es menos amargo de lo que trasluce el tono resignadamente irónico de estas memorias. Porque este ámbito de la ciencia-ficción y el fandom, algunas de cuyas tensiones y contradicciones he intentado describir, tiene sus propias compensaciones que a menudo pasan desapercibidas. Una de ellas, y no la menor, es que el género tiene memoria. Es posible leer la sucesión de proyectos de alcance relativamente corto en los que Rafael Marín se ha embarcado a lo largo de las décadas como un listado de frustraciones (y este libro tiene algo de eso), pero lo que es innegable es que, aunque el autor pueda pensar que esto no le compensa, su obra sigue muy viva. Al contrario de lo que podría suceder en otros campos, la falta de éxito comercial no supone el final de la aventura; a menudo se recuperan y se reeditan obras relativa o completamente deficitarias, gracias a la pasión, al entusiasmo y al compromiso de sucesivas generaciones de aficionados. La literatura fantástica es como una catedral construida a lo largo de los años y los siglos; con el paso del tiempo, la piedra descartada en un momento puede acabar siendo usada como clave de bóveda. Las novelas y cuentos de Rafael Marín, como él mismo reconocerá si se le pone en el brete, se han reeditado periódicamente y se seguirán reeditando; y lo mismo puede decirse de muchas obras de muchos otros artistas del género. Puede que no sean para nosotros las delicias de la fama y la gloria, pero lo que es seguro, a la vista de la historia, es que tampoco caeremos nunca del todo en el olvido."
martes, 26 de abril de 2016
Introducción a Dulces dieciséis y otros relatos
Reproduzco aquí la introducción que escribí para Dulces dieciséis y otros relatos, de Eduardo Vaquerizo, a modo de presentación de la serie de antologías de autores españoles del nuevo sello Cyberdark:
"Es de común conocimiento que en la década de los noventa y principios del nuevo siglo se produjo una eclosión en la ciencia-ficción y la fantasía escritas en español: un conjunto de escritores (una treintena larga, si sólo tenemos en cuenta a los autores de obra más continua y extensa, y más de un centenar, si incluimos a los esporádicos) produjo una narrativa de una calidad, una sofisticación, una diversidad y una madurez como no se había visto hasta entonces en estos campos en España, y como es discutible que se haya vuelto a ver, en esa cantidad y consistencia, desde entonces.
Para los que vivimos aquella época como escritores, editores, críticos o simples lectores, esta idea estaba constantemente en el aire: sabíamos, y nos lo repetíamos unos a otros, que vivíamos un momento muy especial. En una especie de fiebre milenarista, estábamos convencidos de que una resistencia histórica se había roto por fin, y la cf y la fantasía españolas estaban a punto de tomar el mercado por asalto.
Con la perspectiva que da el transcurso del tiempo, cabe constatar que, salvo excepciones, nos equivocábamos en esto último; pero es de destacar también que, una o dos décadas después de la publicación de algunos de estos textos, y sosegados considerablemente los entusiasmos tras la desaparición de buena parte del entramado de fandom que sostenía la autoestima de estos autores, sólo hay que releer los relatos y novelas producidos entonces para ver que teníamos completamente razón al considerar su obra de extraordinaria calidad.
Tras los diversos avatares producidos en el mundo de la edición de cf y fantasía a lo largo de los últimos años, buena parte de esta obra, especialmente la de corta extensión, resulta inencontrable: publicada originalmente a menudo en cabeceras de escasa difusión, incluso cuando ha sido recopilada en antologías que continúan en catálogo (caso de las de la Asociación Española de Fantasía, Ciencia Ficción y Terror, que por relativa dejación de las editoriales profesionales se ha convertido en un repositorio fundamental del material de esta época), esta obra se encuentra dispersa y sin ordenar ni presentar adecuadamente. Y precisamente con esta finalidad nace esta colección.
Con el nombre de Cyberdark, que tantos recuerdos traerá a los aficionados que frecuentaron sus foros en la primera mitad de la década pasada, esta serie de libros pretende recuperar las mejores obras de algunos de los autores más relevantes de esa generación. Bajo el formato de antologías de grandes éxitos literarios, en estos títulos seleccionaremos, de acuerdo con los autores, aquellos relatos que más han destacado de su producción. Para ponerlos en contexto, hemos pedido a sus autores que escriban posfacios especialmente para esta edición, de forma que los lectores tengan un atisbo de qué ambiente produjo estos textos.
El resultado, si la colección se prolonga en el tiempo, debería ser un retrato sesgado hacia la excelencia de una época que ahora sabemos que fue tan extraordinaria como nos lo pareció entonces.
* * *
Una de las ventajas de la perspectiva histórica es que conocemos qué pasó después: podemos incorporar nuestro conocimiento de cómo terminaron las cosas a nuestra apreciación de un tiempo determinado. Con esta perspectiva, quizá el mayor misterio que rodea a esta generación de autores es: ¿por qué no alcanzaron el éxito comercial que pensábamos que tenían al alcance de la mano?
Estos autores, de condiciones y orígenes muy diversos, crecieron como escritores en el fértil campo del fandom español de la época. Los fanzines, las revistas cuasiprofesionales, las tertulias, los concursos literarios, el asociacionismo y las convenciones fueron su ámbito natural. A imitación consciente o inconsciente del fandom estadounidense de los años treinta y cuarenta (cuya tradición caló en el fandom español gracias a los prólogos de las antologías de Isaac Asimov, especialmente El joven Asimov), los escritores españoles de cf y fantasía templaron sus armas primero en el terreno del cuento, más rápido de escribir y publicar, y potenciamente más lucrativo que la novela, dado que, a falta de mercados para la ficción corta como eran las revistas en Estados Unidos, existían varios concursos con dotación económica (algunos de los cuales perviven). Mi propia aportación a este ambiente fue publicar primero el fanzine El Fantasma/Artifex entre 1993 y 1998, y luego las antologías Artifex, coeditadas con Julián Díez, entre 1999 y 2006. Particularmente en esta segunda fase, creo que se trató de un lugar de paso importante para la evolución de algunos de los escritores de la época, ya que les ofreció un formato atractivo donde apetecía publicar, al tiempo que les sometía a criterios editoriales: Artifex seleccionaba cuidadosamente el material que recibía, y además proponía, si lo consideraba necesario, modificaciones a los autores.
Pero Artifex era sólo una pieza de un mundillo que incluía, además, los ya citados concursos literarios (cuyos premiados y finalistas nutrieron a menudo las páginas de la antología), otras cabeceras prestigiosas en las que aspirar a colocar los cuentos, y tertulias informales y convenciones en las que interactuar con otros escritores, generando dinámicas de competencia e imitación que produjeron excelentes resultados. Era un mundo de escasez (no todos podían aparecer en las revistas de referencia, ni ganar los concursos, ni ser incluidos en las antologías de la AEFCFT) donde, a falta de incentivos eminentemente financieros, existían motivaciones de prestigio, de competitividad y de tradiciones grupales que de hecho acicatearon a muchos escritores desde comienzos prometedores hasta la excelencia. De ahí que los partícipes y observadores de la época, a la vista de esta evolución, estuviéramos tan convencidos de que el éxito comercial sólo era cuestión de tiempo.
¿Qué pasó, pues? Sólo puedo apuntar algunas conjeturas. El fandom y sus actividades existían en un relativo aislamiento del mundo de la edición profesional, por lo que el recorrido de un autor ambicioso en ese ámbito podía ser muy corto, en proporción directa a su éxito: una vez alcanzaba los objetivos de publicar en ciertos medios y ganar ciertos premios, no quedaba sino repetirse, lo cual es sabido que produce mucha menos satisfacción. Así, algunos autores que habían eclosionado en el fandom en la primera mitad de los noventa no tuvieron más remedio que dirigir sus energías al mercado de la narrativa juvenil, donde daba la impresión de que los talentos procedentes del fantástico eran bienvenidos, y donde éstos podían aspirar a (y, en algún caso, consiguieron) desarrollar carreras lucrativas escribiendo novelas.
Pero a finales de los noventa y comienzos del siglo la situación editorial había cambiado. Un puñado de editoriales, algunas tradicionales y otras de nuevo cuño (como mi propio sello Bibliópolis), se mostraron muy activas en la publicación de cf y fantasía, en un momento dulce de la edición que duró algo más de un lustro. Ésta era la ola que podían aprovechar los escritores en activo de la época; ésta era su oportunidad. Y fueron publicados por docenas, y por docenas tuvieron escasos resultados comerciales (con alguna excepción). El talento estaba ahí; el apoyo industrial, sin ser exagerado, era inaudito en la historia de la cf y la fantasía españolas; y sin embargo, cuando pasó la ola, el publicar una o dos novelas en alguna editorial prestigiosa se reveló, para la mayoría de los autores, como un simple hito más en el cursus honorum del fandom, y no como el comienzo de una nueva fase lucrativa (y, por lo tanto, que ofreciera un incentivo para seguir escribiendo cada vez más y con cada vez más ambición) de su carrera.
Naturalmente, habría sido demasiado esperar que muchos autores conocieran el éxito. Después de todo, es una verdad universal del negocio editorial que muy pocos títulos venden más que todos los demás juntos. El éxito, en otras palabras, está mal repartido. Pero, ¿era inevitable que prácticamente ningún autor recibiera el estímulo necesario para continuar escribiendo novelas? Creo que no. Parte del problema fue una disfunción en la publicación de estos escritores: de la mayor parte de sus novelas se encargó el sello Minotauro tras su compra por Planeta, en una valiente operación que podría haber provocado la creación del mercado nacional del fantástico cuyo advenimiento todos esperábamos... de haber estado mejor pensada y más apoyada por la maquinaria editorial de Planeta; mientras, los sellos medianos independientes que, en un mercado sano, habrían publicado las propuestas más arriesgadas, habrían soportado mejor ventas mediocres, habrían insistido con algunos autores por pura tozudez, y tal vez así habrían hallado éxitos inesperados, se inhibieron por diversas razones, dejando el terreno sustancialmente libre a Minotauro y, de hecho, jugándose el destino de la cf y la fantasía en español a una sola carta... que no salió. Y yo, ciertamente, como editor profesional de la época, también tuve mi parte de culpa en esto.
Los tiempos han cambiado, y no sirve de nada intentar ganar ahora las guerras pasadas, ese entretenimiento de generales ociosos. El éxito para los autores actuales, y para aquéllos de los históricos que siguen en activo, depende de factores muy distintos de los citados, que alguien con más acierto que yo tendrá que describir, y que escritores criados entre ellos tendrán que saber aprovechar. Pero, por una serie de afortunadas circunstancias, yo sigo editando profesionalmente cuando buena parte del mundo editorial en el que creé mi primer sello ha desaparecido. Sirvan este libro y esta colección, pues, como un primer y tímido paso para recordar que la producción de cf y fantasía de la más alta calidad está al alcance de los escritores españoles, y que es un deber (y un placer) para los editores reconocer dicha calidad y contribuir a su difusión."
jueves, 28 de mayo de 2015
Feria del Libro de Madrid 2015
Este año la Feria del Libro de Madrid tendrá lugar entre los días 29 de mayo y 14 de junio en el Parque del Retiro, y Alamut y Bibliópolis volverán a estar presentes en ella, en esta ocasión en la caseta 327.
Ésta será la séptima edición consecutiva en la que participaremos en la Feria, por lo que nuestros lectores y visitantes habituales ya saben lo que podrán encontrar en ella: todo nuestro catálogo con el 10% de descuento, alguna oferta especial, varios de nuestros autores firmando y, en general, una estupenda oportunidad para conocer nuestros sellos editoriales (a los que este año se une el recién creado Cyberdark).
La gran noticia de esta Feria es que volveremos a contar, tras varios años de ausencia, con la presencia de Andrzej Sapkowski, el autor de la Saga de Geralt de Rivia. Sapkowski, que acaba de ver publicada en español la precuela de la Saga Estación de tormentas, nos visitará el fin de semana del 6 y el 7 de junio, y firmará en nuestra caseta en varios turnos, por lo que todos los lectores que lo deseen deberían poder obtener su firma sin problemas. Además, participará en un encuentro con los lectores el martes 9 de junio a las 11 de la mañana en la propia Feria.
Pero las firmas de Sapkowski no serán las únicas que tendrán lugar en nuestra caseta. Dina Buneeva y José Antonio Piñero, autores, y Guiomar González, ilustradora, firmarán y personalizarán su álbum infantil ¿De qué color son los dinosaurios?, tras el éxito de ventas que supuso el año pasado el anterior álbum Cómo domesticar dragones y padres.
Ésta es la lista completa de las firmas de este año en nuestra caseta de la Feria del Libro de Madrid:
Andrzej Sapkowski
Sábado 6 de junio
-12:00-14:30 h.
-19:00-21:00 h.
Domingo 7 de junio
-12:00-14:30 h.
-19:00-21:00 h.
Dina Buneeva y Guiomar González, ¿De qué color son los dinosaurios?
Sábado 30 de mayo
-11:00-15:00 h.
-17:00-21:30 h. (con José Antonio Piñero de 17:00 a 19:00)
Domingo 31 de mayo
-12:30-15:00 h.
-17:00-21:30 h. (con José Antonio Piñero de 17:00 a 19:00)
Jueves 4 de junio
-11:00-15:00 h.
-17:00-21:30 h.
Viernes 5 de junio
-19:00-21:30 h.
Sábado 6 de junio
-11:00-12:00 h.
-17:00-19:00 h.
Domingo 7 de junio
-11:00-12:00 h.
-17:00-19:00 h.
Viernes 12 de junio
-19:00-21:30 h.
Sábado 13 de junio
-11:00-15:00 h.
-17:00-21:30 h.
Domingo 14 de junio
-11:00-15:00 h.
-17:00-21:30 h.
lunes, 27 de enero de 2014
Premio de traducción para Fernando Otero
El pasado viernes 24 se celebró en la embajada rusa de Madrid el acto de entrega del premio Literatura Rusa en España, que destaca las traducciones de este idioma al español. Nuestro traductor Fernando Otero recibió una mención especial por su trabajo en Flores tardías y otros relatos de Chéjov.
No es la primera vez que Otero recibe esta distinción, ya que en 2011 recibió el premio por su traducción de El peregrino encantado de Nikolái Leskov. Para Bibliópolis y Alamut, Otero ha traducido del ruso y del polaco las novelas El último anillo y El evangelio secreto, de Kiril Yeskov, Muerte en Breslau y Fin del mundo en Breslau, de Marek Krajewski, y La dama del lago 2 y Los guerreros de Dios, de Andrzej Sapkowski.
Actualmente, Otero se encuentra enfrascado en la traducción de Lux perpetua, la tercera entrega de la Trilogía de las Guerras Husitas de Sapkowski, que con un poco de suerte verá la luz en castellano durante este año.
No es la primera vez que Otero recibe esta distinción, ya que en 2011 recibió el premio por su traducción de El peregrino encantado de Nikolái Leskov. Para Bibliópolis y Alamut, Otero ha traducido del ruso y del polaco las novelas El último anillo y El evangelio secreto, de Kiril Yeskov, Muerte en Breslau y Fin del mundo en Breslau, de Marek Krajewski, y La dama del lago 2 y Los guerreros de Dios, de Andrzej Sapkowski.
Actualmente, Otero se encuentra enfrascado en la traducción de Lux perpetua, la tercera entrega de la Trilogía de las Guerras Husitas de Sapkowski, que con un poco de suerte verá la luz en castellano durante este año.
viernes, 29 de noviembre de 2013
Rectificación, Estación de tormentas y venta directa
En esta entrada del pasado día 18 contaba que Víbora, de Andrzej Sapkowski, Corvus, de Paul Kearney, y El ascenso de las sombras, de Tad Williams, se retrasaban respecto de su fecha prevista de publicación hasta enero de 2014. Añadía que los suscriptores, así como los precompradores de estos títulos en Cyberdark, recibirían sus ejemplares mucho antes, ya que están producidos y parece lógico agradecer el que hayan anticipado el pago anticipándoles a su vez la recepción de estos libros.
Pues bien, este anuncio ha provocado que varios libreros y distribuidores se pusieran en contacto conmigo, indicándome que dicho envío anticipado a estos lectores constituiría una quiebra del principio de que la fecha de comercialización de un libro debe ser igual para todos los vendedores; en suma, sería competencia desleal. Esta indicación ha venido con suficiente intensidad como para no despreciar las posibles consecuencias indeseables de desatenderla. Por mi parte, entiendo que el principio de igual fecha de comercialización tiene sentido, ciertamente, pues de incumplirlo se podría argumentar que he retrasado estos libros deliberadamente para beneficiar a los clientes directos en perjuicio de los demás, y así impulsar las suscripciones, cuando de hecho el retraso ha sido involuntario y sobrevenido, y en todo caso, sé perfectamente que las suscripciones me las tengo que ganar con políticas de precio y otras ventajas legítimas; pero por otra parte, me preocupa muchísimo conservar la confianza de los lectores que se han suscrito y han precomprado, que no tenían por qué esperar este retraso, y que pueden decidir, al verse perjudicados por él, no volver a participar en próximas ofertas de suscripción ni precomprar.
Es un dilema, y ningún dilema tiene una solución universalmente satisfactoria. Pero despues de darle algunas vueltas, he optado por la siguiente solución salomónica (es decir, que no dejará del todo satisfecho a nadie, pero espero que dé qué pensar): Corvus y El ascenso de las sombras confirman el retraso de su puesta a la venta hasta la última semana de enero, y sintiéndolo mucho, retrasaremos también el envío de los ejemplares de suscriptores y precompradores hasta entonces. El principio de misma fecha de comercialización, pues, se salvaguardará. ¿A costa de la confianza de los lectores? Mi intención es que no, porque para compensarles por el retraso, cada uno de ellos recibirá un ejemplar en papel de una publicación exclusiva: un adelanto de Estación de tormentas, la nueva novela de Geralt de Rivia salida de la pluma de Andrzej Sapkowski y aparecida en polaco este mismo mes. Así que sí, los suscriptores y precompradores se verán algo perjudicados por el retraso de los títulos de Kearney y Williams, como el resto de los lectores; pero a cambio podrán leer lo más nuevo de Sapkowski antes que ningún otro lector hispanohablante (¡excluyendo a los traductores de polaco!). Espero que anticiparles la lectura de un libro tan esperado compense sobradamente las molestias ocasionadas.
¿Y Víbora? Ésa es la otra parte de la solución. Con Víbora haremos el interesante experimento de publicarlo bajo un nuevo sello y venderlo directamente. Así pues, si has precomprado este libro en Cyberdark, te llegará en las próximas semanas; si deseas comprarlo una vez publicado, podrás encontrarlo en Cyberdark y en las librerías que adquieran stock; y si eres librero y quieres tenerlo a la venta para entonces, puedes ponerte en contacto con nosotros en editor@bibliopolis.org y con mucho gusto te informaremos de las condiciones.
En una próxima entrada de Artifex Plus me extenderé sobre cómo hemos llegado a la conclusión de que merece la pena hacer este experimento, y explicaré más ampliamente cómo pensamos organizarlo.
lunes, 30 de septiembre de 2013
Cruz de Caballero para José María Faraldo
De una forma curiosamente paralela a lo que le sucede al bueno de Geralt de Rivia al final de Bautismo de fuego, cuando su valor es reconocido armándole caballero, José María Faraldo, traductor del personaje y de casi todos los libros de Andrzej Sapkowski, verá próximamente reconocida su labor con una distinción polaca.
En efecto, el 8 de octubre tendrá lugar en la embajada de Polonia en Madrid una ceremonia en la que el embajador Tomasz Arabski le impondrá la Cruz de Caballero de la Orden al Mérito de la República de Polonia por su contribución al conocimiento de este país en España. Una contribución a la que no es ajena, desde luego, su fenomenal traducción de Sapkowski; y yo diría que pudiera tratarse de la más significativa, sin que eso suponga minusvalorar su obra en el campo de la historiografía como investigador y profesor universitario.
Poco podíamos imaginar, cuando hace algo más de once años emprendimos la tarea de publicar en castellano la Saga de Geralt de Rivia, que llegaríamos tan lejos. A la sombra de la serie de Sapkowski han crecido unos sellos editoriales, Alamut y Bibliópolis, que reúnen más de doscientos títulos (de momento). Y el trabajo de Faraldo, un espontáneo de la traducción, ha sido justamente alabado por su sofisticación y minuciosidad al reconstruir en castellano los efectos de la prosa polaca de Sapkowski. Ya sólo lo decisivo de su traducción para la fama de este autor en España, dado que en la última década Sapkowski ha sido probablemente el escritor polaco más leído en nuestro país, justifica el reconocimiento del que será objeto.
Acerca del trabajo de Faraldo con Sapkowski se pueden encontrar muchos recursos online (artículos, entrevistas y críticas), pero recomiendo especialmente esta entrada de Artifex Plus donde se recoge su charla ante una clase de traducción.
lunes, 16 de septiembre de 2013
Un anuncio muy importante
Uno de los riesgos más evidentes que acarrea dedicarse profesionalmente al mundo de la edición de ciencia-ficción y fantasía es la frustración. Es fácil desilusionarse cuando uno comienza a trabajar en algo que le apasiona y poco a poco va topándose con las limitaciones de sus perspectivas (limitaciones comerciales, desde luego; pero no únicamente). Todos tenemos en la cabeza ejemplos de editores que se han vuelto cínicos, amargos, poco honrados o las tres cosas a la vez. Y aunque por temperamento conservo en buena medida el caudal de apasionamiento con el que comencé (en un par de meses se cumplirán once años de mi primera edición profesional), y desde luego soy consciente de que he tenido más suerte comercial que muchos otros, comprendo muy bien las razones de quienes han tirado la toalla (moral o empresarial). No simpatizo con sus conclusiones cínicas, amargas o poco honradas, pero entiendo que con un carácter menos contumaz, o menos suerte comercial, podría haberme visto en su misma tesitura.
Este blog, en sus tres años y medio de existencia, ha sido con frecuencia testigo de mis reflexiones a menudo crudas sobre las dificultades para llevar adelante un proyecto editorial, lo que valía en parte como desahogo, en parte como aviso para navegantes, y en parte como constatación de las realidades de la empresa. Pero aceptar los límites para la actuación en un campo, aunque necesario, no es suficiente para evitar la amenaza de la frustración. Hace falta pasar a la acción para traspasar esos límites o, si uno tiene inclinaciones menos aventureras, aumentar la eficacia de trabajar dentro de ellos. Pues bien, tengo que anunciar que en las últimas semanas hemos dado un paso muy importante en esta dirección: el 1 de septiembre hemos comprado la librería online Cyberdark.
Los viejos fans recordarán que Cyberdark comenzó como un foro de discusión que aglutinó la entrada de sangre nueva en el fandom hará cerca de quince años, y que generó un nivel de actividad y entusiasmo espectacular. Con el mismo nombre y gestionada por la misma persona, David Fernández, empezó a funcionar hace una década la librería online, y no tardó en convertirse en el referente de habla hispana para la compra de títulos de ciencia-ficción y fantasía por internet. Como editor de algunos de los libros más vendidos del periodo, he contado con datos de primera mano que constatan la impresionante cuota de mercado lograda por Cyberdark, y durante mucho tiempo admiré desde la distancia la combinación de eficacia, savoir faire y persistencia que lograron el pequeño milagro.
Hace unos meses surgió la posibilidad de comprar la librería, y no necesité pensármelo mucho para decidir que me interesaba. Como editor, Cyberdark me ofrece la evidente ventaja de disponer de un acceso directo al mercado para mi producción. Más genéricamente, como actor del mundo del fantástico, contar con una librería que ofrece un catálogo extenso me permite diversificar el riesgo y acrecienta mis posibilidades de supervivencia, al hacerme beneficiario también en alguna medida de los éxitos de mi competencia. Y una bonita constante del fantástico (al menos en la última década) es que casi todo el tiempo se está vendiendo muy bien algún éxito de algún editor.
¿Qué pueden esperar los clientes habituales de Cyberdark bajo la nueva dirección? Si hacemos bien las cosas, no deberían notar prácticamente ningún cambio: hemos comprado un negocio que funciona, somos conscientes de cómo funciona, y queremos que siga funcionando como hasta ahora o mejor. De hecho, David Fernández seguirá pero entre bambalinas, aportando asesoría técnica. Es improbable que, sobre todo al principio, consigamos igualar el nivel de eficacia de David, verdaderamente impresionante, por lo que me disculpo de antemano; pero también es posible que podamos aportar nuestros propios puntos fuertes. Confiamos en convencer a los clientes de Cyberdark con la práctica cotidiana de que podemos ofrecer todo lo que recibían hasta ahora, más algunas ventajas adicionales.
¿Y qué pueden esperar los lectores de Bibliópolis y Alamut que añada a su experiencia Cyberdark? Para empezar, Cyberdark se convierte, necesariamente, en el punto de venta mejor surtido e informado sobre nuestro fondo y novedades: viene a ser como nuestra caseta en la Feria del Libro de Madrid, pero abierta todo el año. Con el aliciente de que dispone de un 5% de descuento permanente, y los envíos peninsulares son gratuitos a partir de un pedido mínimo. Además, pronto empezaremos a aprovechar las ventajas de la plataforma para hacer interesantes ofertas de nuestros títulos, incluyendo suscripciones como las que se han propuesto con éxito en este mismo blog.
Al hacernos cargo de Cyberdark, pues, nos dotamos por un lado de un medio que creo decisivo para la continuidad de la operación de Bibliópolis y Alamut, y por otro contribuimos a mantener la existencia de un punto de venta icónico en el mundo del fantástico hispano, cuya desaparición o transformación habría dejado desabastecidos a muchísimos lectores, particularmente de las zonas menos provistas de librerías.
Y no me confundo: para que el nuevo Cyberdark (sustancialmente el mismo que el viejo) tenga éxito, deberemos dejarnos la piel trabajando como libreros, y no sólo como editores. Creo que hablo no sólo por mí, sino también por mis colaboradores, cuando digo que estamos dispuestísimos a hacerlo, y esperamos que nos deis la oportunidad de demostrarlo. Ponednos a prueba: no saldréis decepcionados.
viernes, 7 de junio de 2013
Dos vídeos de la Feria del Libro de Madrid 2013
Para los que no hayáis podido pasaros todavía por nuestra caseta de la Feria del Libro de Madrid, aquí tenéis los dos vídeos que dan cierta idea del ambientillo, ambos elaborados por nuestro colaborador y sin embargo amigo José Antonio Piñero:
Por otra parte, gracias al éxito que tuvieron sus sesiones de firmas el pasado fin de semana, los hermanos Gallego volverán el sábado y el domingo a firmar y personalizar ejemplares de su Iris y Dédalo. Buscadores de dragones. El lugar: la caseta nº 252 de Bibliópolis y Alamut en la Feria del Libro de Madrid. El horario: sábado 8 de junio de 11 a 14 h. y de 18 a 21 h., y domingo 9 de junio de 11 a 14 h.
Por otra parte, gracias al éxito que tuvieron sus sesiones de firmas el pasado fin de semana, los hermanos Gallego volverán el sábado y el domingo a firmar y personalizar ejemplares de su Iris y Dédalo. Buscadores de dragones. El lugar: la caseta nº 252 de Bibliópolis y Alamut en la Feria del Libro de Madrid. El horario: sábado 8 de junio de 11 a 14 h. y de 18 a 21 h., y domingo 9 de junio de 11 a 14 h.
viernes, 14 de diciembre de 2012
Los más vendidos en la Feria del Libro de Madrid 2012
Como se me ha señalado recientemente, en los últimos tiempos he aportado menos información que de costumbre sobre la marcha de nuestros sellos editoriales. Vamos a empezar a rectificar esto con la publicación de la habitual lista de los títulos más vendidos en nuestra caseta de la Feria del Libro de Madrid 2012; aunque sea con retraso, creo que son datos relevantes y siempre resultan interesantes.
(Como de costumbre, indico el sello editorial o el formato cuando estuvieron a la venta varias ediciones de un mismo título.)
(Como de costumbre, indico el sello editorial o el formato cuando estuvieron a la venta varias ediciones de un mismo título.)
1. Sólo el acero, de Richard Morgan
2. Accelerando, de Charles Stross
3. Shadowmarch. La frontera de las sombras, de Tad Williams
4. El último deseo (coleccionista), de Andrzej Sapkowski
5. Visión ciega, de Peter Watts
6. Los tejedores de cabellos, de Andreas Eschbach
7. Trilogía del Imperio (coleccionista), de Isaac Asimov
8. Trilogía de Fundación, de Isaac Asimov
9. El último deseo (Alamut), de Andrzej Sapkowski
10. El águila en la nieve, de Wallace Breem
11. Narrenturm, de Andrzej Sapkowski
12. El viaje de Hawkwood, de Paul Kearney
13. La espada del destino (coleccionista), de Andrzej Sapkowski
14. Cánticos de la lejana Tierra, de Arthur C. Clarke
15. Rito de paso, de Alexei Panshin
16. Vigilantes del pasado, de Orson Scott Card
17. Lucky Starr 1, de Isaac Asimov
18. La era de Drácula, de Kim Newman
19. La espada del destino (Alamut), de Andrzej Sapkowski
20. Relatos completos 1, de Isaac Asimov
21. Luminoso, de Greg Egan
22. A punta de espada, de Ellen Kushner
23. La dama del lago (coleccionista), de Andrzej Sapkowski
24. Las fuentes del paraíso, de Arthur C. Clarke
25. Cismatrix, de Bruce Sterling
26. Ángeles asesinos, de Michael Shaara
27. El sol en esplendor, de Sharon Kay Penman
28. Esperanza del venado, de Orson Scott Card
29. El último anillo (Alamut), de Kiril Yeskov
30. El fantasma del Titanic, de Arthur C. Clarke
31. Luz, de M. John Harrison
32. La edad de oro, de John C. Wright
33. Los reyes heréticos, de Paul Kearney
34. Mundo de dioses, de Rafael Marín
35. Por la gracia de Dios, de Sharon Kay Penman
36. La sangre de los elfos (coleccionista), de Andrzej Sapkowski
37. Tiempo de odio (coleccionista), de Andrzej Sapkowski
38. Bóvedas de acero, de Isaac Asimov
39. La historia de tu vida, de Ted Chiang
40. Puente de pájaros, de Barry Hughart
martes, 15 de mayo de 2012
En la Feria del Libro de Madrid 2012
Un año más se acerca la Feria del Libro de Madrid, que es la gran ocasión del año para la venta directa de nuestros libros y el contacto directo con nuestros lectores.
Es, además, una experiencia muy intensa cuyos pormenores ya he desgranado en este blog; concretamente, en Artifex Plus podéis encontrar una reflexión en retrospectiva sobre la Feria de 2009 (aquí), tres entradas escritas a lo largo de la Feria de 2010 (una, dos y tres), y sendos textos sobre las expectativas (aquí) y los resultados (aquí) de la Feria de 2011.
Este año compartiremos caseta doble no sólo con Ediciones Pàmies, como es habitual, sino también con la editorial Nevsky Prospects, con quien hemos lanzado un proyecto en coedición que estará a la venta durante la Feria: la antología Steampunk, editada por Félix J. Palma.
Esperamos que todos los lectores interesados en nuestros libros y que tengan la oportunidad se pasen por nuestra caseta y nos cuenten qué les han parecido nuestras últimas novedades, o qué opinan de los libros que se llevaron el año pasado con nuestra recomendación y que, sin ser precisamente novedades, habitualmente son auténticos descubrimientos.
Las fechas: del 25 de mayo al 10 de junio. El sitio: el parque del Retiro de Madrid. La caseta: la 209-210. ¡Os esperamos!
Es, además, una experiencia muy intensa cuyos pormenores ya he desgranado en este blog; concretamente, en Artifex Plus podéis encontrar una reflexión en retrospectiva sobre la Feria de 2009 (aquí), tres entradas escritas a lo largo de la Feria de 2010 (una, dos y tres), y sendos textos sobre las expectativas (aquí) y los resultados (aquí) de la Feria de 2011.
Este año compartiremos caseta doble no sólo con Ediciones Pàmies, como es habitual, sino también con la editorial Nevsky Prospects, con quien hemos lanzado un proyecto en coedición que estará a la venta durante la Feria: la antología Steampunk, editada por Félix J. Palma.
Esperamos que todos los lectores interesados en nuestros libros y que tengan la oportunidad se pasen por nuestra caseta y nos cuenten qué les han parecido nuestras últimas novedades, o qué opinan de los libros que se llevaron el año pasado con nuestra recomendación y que, sin ser precisamente novedades, habitualmente son auténticos descubrimientos.
Las fechas: del 25 de mayo al 10 de junio. El sitio: el parque del Retiro de Madrid. La caseta: la 209-210. ¡Os esperamos!
lunes, 16 de abril de 2012
Nueva distribución de Alamut
Como conté en esta entrada, desde el pasado mes de febrero Alamut dejó de ser distribuida por Logintegral, y como insinué en esta otra, la nueva distribución vendrá de la mano de una aventura poco convencional.
Es el momento de revelar que la distribución de Alamut pasa a estar a cargo de la editorial Gigamesh. Así pues, cedemos la comercialización tanto del fondo como de las novedades de Alamut a la editorial barcelonesa, que a su vez repartirá nuestros títulos entre su red de distribuidoras (que podéis ver en la sección sobre Distribución de nuestra página) y les aplicará los mismos incentivos que a su propio fondo.
Esperamos que este acuerdo suponga una solución imaginativa a los problemas de distribución que nos han perseguido prácticamente desde la inauguración de nuestros sellos, además de un espaldarazo a la visibilidad de nuestros títulos, que pasarán a estar respaldados por una editorial con una filosofía muy parecida a la nuestra y que en los últimos tiempos ha aprovechado el éxito de Canción de Hielo y Fuego de George R.R. Martin para afinar su sistema de distribución y lograr así resultados difíciles de obtener por nuestra cuenta.
[Edito a 17.04.2012 para evitar confusiones: como conté en esta entrada, sólo ha cambiado la distribución de nuestro sello Alamut. Nuestro otro sello, Bibliópolis, sigue estando distribuido por UDL.]
Es el momento de revelar que la distribución de Alamut pasa a estar a cargo de la editorial Gigamesh. Así pues, cedemos la comercialización tanto del fondo como de las novedades de Alamut a la editorial barcelonesa, que a su vez repartirá nuestros títulos entre su red de distribuidoras (que podéis ver en la sección sobre Distribución de nuestra página) y les aplicará los mismos incentivos que a su propio fondo.
Esperamos que este acuerdo suponga una solución imaginativa a los problemas de distribución que nos han perseguido prácticamente desde la inauguración de nuestros sellos, además de un espaldarazo a la visibilidad de nuestros títulos, que pasarán a estar respaldados por una editorial con una filosofía muy parecida a la nuestra y que en los últimos tiempos ha aprovechado el éxito de Canción de Hielo y Fuego de George R.R. Martin para afinar su sistema de distribución y lograr así resultados difíciles de obtener por nuestra cuenta.
[Edito a 17.04.2012 para evitar confusiones: como conté en esta entrada, sólo ha cambiado la distribución de nuestro sello Alamut. Nuestro otro sello, Bibliópolis, sigue estando distribuido por UDL.]
viernes, 30 de marzo de 2012
Cambio de distribuidora en Alamut: progresos
Como anuncié el pasado febrero, nuestro sello Alamut ha estado sin distribución durante los dos últimos meses. A tenor del centenar aproximado de llamadas que he recibido de librerías en este tiempo, está claro que los lectores echan de menos nuestros libros. Mi intención no ha sido en ningún momento dificultar su compra (me duele cuando mis libros no están disponibles), pero lo cierto es que el cambio de distribuidora ha sido más largo y arduo, y menos lineal, de lo que preveía.
Afortunadamente, la situación se ha encauzado, y ya puedo deciros que contaremos muy próximamente con nueva distribución para Alamut. No podemos comunicar todavía el acuerdo exacto al que hemos llegado, porque aún quedan algunos cabos que atar, pero sí que puedo adelantar que se trata de una alianza que muchos lectores encontrarán sorprendente. A otros les parecerá directamente un pacto diabólico.
En las próximas semanas daremos la noticia del nuevo distribuidor, y a no tardar mucho más nuestros títulos volverán a estar disponibles. Entre tanto, iré anunciando en Artifex Plus las novedades previstas para el resto del semestre, aunque los impacientes pueden encontrar un primer atisbo en esta página.
Afortunadamente, la situación se ha encauzado, y ya puedo deciros que contaremos muy próximamente con nueva distribución para Alamut. No podemos comunicar todavía el acuerdo exacto al que hemos llegado, porque aún quedan algunos cabos que atar, pero sí que puedo adelantar que se trata de una alianza que muchos lectores encontrarán sorprendente. A otros les parecerá directamente un pacto diabólico.
En las próximas semanas daremos la noticia del nuevo distribuidor, y a no tardar mucho más nuestros títulos volverán a estar disponibles. Entre tanto, iré anunciando en Artifex Plus las novedades previstas para el resto del semestre, aunque los impacientes pueden encontrar un primer atisbo en esta página.
miércoles, 8 de febrero de 2012
Cambio de distribuidora en Alamut
A partir de este mes de febrero, Logintegral, la distribuidora de Alamut, deja de distribuir este sello editorial.
Próximamente anunciaremos la nueva distribución de Alamut.
Entre tanto, los títulos de Alamut van a ser más difíciles de encontrar de lo habitual. A los lectores que tuvieran previsto adquirir algún libro de Alamut en los próximos meses, les sugiero que lo hagan ahora, porque más tarde será más difícil o imposible.
Nuestro otro sello, Bibliópolis, sigue siendo distribuido por UDL y no se prevé que se produzca en ningún momento desabastecimiento de sus títulos.
Por favor, difundid esta noticia entre todos aquellos lectores que creáis que puedan estar interesados.
Próximamente anunciaremos la nueva distribución de Alamut.
Entre tanto, los títulos de Alamut van a ser más difíciles de encontrar de lo habitual. A los lectores que tuvieran previsto adquirir algún libro de Alamut en los próximos meses, les sugiero que lo hagan ahora, porque más tarde será más difícil o imposible.
Nuestro otro sello, Bibliópolis, sigue siendo distribuido por UDL y no se prevé que se produzca en ningún momento desabastecimiento de sus títulos.
Por favor, difundid esta noticia entre todos aquellos lectores que creáis que puedan estar interesados.
martes, 10 de enero de 2012
Reseñas de la serie de Breslau, de Marek Krajewski
Se han publicado las siguientes reseñas de Muerte en Breslau y Fin del mundo en Breslau de Marek Krajewski:
Muerte en Breslau en Aburreovejas
Muerte en Breslau en Fantasymundo
Fin del mundo en Breslau en Un Tintero de Sapphire
Como se desprende de estas reseñas, se trata de libros muy especiales, que recrean el ambiente de la Breslau (actual Wroclaw) de entreguerras: una ciudad alemana con minorías (polaca y judía) que ya no existe como tal. Probablemente esta ambientación es la razón de su gran éxito en Polonia, donde el tema de los desplazamientos de fronteras y poblaciones tras la Segunda Guerra Mundial despierta, seguramente, el interés morboso de lo que durante mucho tiempo ha sido tabú. En España, como se sabe (ya lo conté en esta entrada), la suerte comercial de estos libros no ha sido nada buena, pero además se ha visto rodeada de circunstancias bastante excepcionales en mi experiencia editorial y que merece la pena contar brevemente.
En retrospectiva, parece evidente que probablemente la mía no era la editorial adecuada para estos libros (ya lo dije aquí), pero además el interés que pudiera tener en lanzar la serie en la medida de mis capacidades y luchar contra las expectativas pesimistas (en suma, lo que hice con cierto éxito al publicar a ese otro polaco desconocido, Andrzej Sapkowski) se vio socavado por acontecimientos extraliterarios: aunque, para demostrar nuestro interés en una serie que por aquel entonces ya abarcaba cinco libros, adquirimos simultaneamente los derechos de los dos primeros, la persona que desde la editorial polaca se ocupaba de la venta de los derechos al extranjero no tuvo suficiente y, antes siquiera de que hubiésemos publicado Muerte en Breslau, nos apremió a comprar los tres títulos adicionales (es decir, a tener cinco títulos en cartera antes de conocer la suerte comercial del primero) azuzados por el interés de otra editorial española, que estaba dispuesta a comprarlos por un adelanto que además era superior al que nosotros pagamos en su momento por los dos primeros libros.
Desconozco de quién fue la iniciativa, si de la editorial española o de la polaca, pero seguramente mis lectores estarán pensando lo que yo pensé entonces: ¿a qué demonios viene hacer una oferta tan agresiva por una serie cuyos primeros libros ha adquirido otra editorial y que ni siquiera se ha empezado a publicar en español? Es decir, ¿cuál es el interés editorial en comprar los libros tres a cinco de una serie que aún no tiene ganados lectores españoles? En realidad, nunca he sabido la respuesta cierta a esta pregunta, pero así es cómo me lo acabé explicando a mí mismo (y por tanto son elucubraciones que pueden no tener que ver con la realidad): la serie de Krajewski era un gran éxito de ventas en Polonia que, al contrario que lo que sucedió con la de Sapkowski en la época en la que yo adquirí los derechos de El último deseo, sí que se había traducido en cierta notoriedad en el mercado literario principal del continente: el alemán. Un superéxito en Polonia no despertaba (ignoro si ahora lo hace) el interés español, pero un éxito en Alemania desde luego que sí.
Ahora bien, como sabemos todos los editores que hemos publicado series bien vendidas, las cifras de ventas de los últimos volúmenes de dichas series son mucho más espectaculares que las de los primeros, porque cuando la serie ya está en marcha la masa de lectores creados lentamente con las ventas de los primeros libros compra rápidamente la nueva entrega. Por ejemplo: a El último deseo le costó cinco años vender 10.000 ejemplares, pero La dama del lago 1 los vendió en un par de meses (las cifras no son las reales, pero las proporciones son ésas). Si trabajas en una gran editorial atenta a las listas de los más vendidos, los últimos libros de una serie tienen más posibilidades de aparecer en ellas, y de forma más espectacular, que los primeros. Y si tu trabajo consiste en cazar éxitos resonantes, verás lógico comprar (y publicar) primero las últimas entregas, que además puedes lanzar apoyadas con cifras de venta apabullantes. Como digo, no tengo información de primera mano para afirmar que esto funcione exactamente así, pero desde luego es congruente con el fenómeno que habréis observado de publicación desordenada de series de novela negra en España, con algunos casos muy sonados. Y mi parecer es que posiblemente esto fue lo que sucedió en el caso de la serie de Breslau de Marek Krajewski.
En esta tesitura (con dos libros comprados por mí y tres vendidos ya a otra editorial), yo carecía de casi cualquier incentivo para lanzar a Krajewski en España, y efectivamente no hice prácticamente nada al respecto. Cuando la Semana Negra de Gijón, por ejemplo, se mostró interesada en invitar al autor, les dirigí a la otra editorial, que en mi opinión era quien debía hacer un gasto promocional en consonancia con su desaforado interés. Y aquí viene la parte más extraña de este relato: los tres libros comprados por ellos no es ya que no se hayan lanzado ni promocionado apenas, ¡es que ni siquiera se han publicado todos! La compra se produjo en 2007 o 2008 (en este último año publicamos nosotros Muerte... y Fin del mundo...) y hasta 2010 no apareció, de la mano de los otros editores, Peste en Breslau, seguido en 2011 de Espectros en Breslau. Hay un tercer volumen pendiente, Festung Breslau, que pongamos que sale en 2012: ¡cuatro o cinco años después de adquirir los derechos! Esta languidez en el lanzamiento de libros que años antes les habían resultado tan irresistibles es, seguramente (y aquí de nuevo se trata de mis puras imaginaciones al respecto), fruto de una cierta ciclotimia que aqueja a las grandes editoriales: dado el baile de editores que hoy trabajan aquí y mañana allí, es bien posible que quienquiera que fuera responsable de la compra en 2007-2008 no esté ya relacionado con la publicación de esos mismos libros años después.
En definitiva, fuera cual fuera la causa, Krajewski sigue siendo un ilustre desconocido en España, por lo que tampoco hemos podido disfrutar de la única consecuencia positiva que habría tenido para nosotros la publicación de este autor por parte de una editorial con mayor músculo promocional, y nuestros libros de Breslau han terminado confirmando las malas perspectivas comerciales que su fortuna inicial auguraba.
Estoy seguro de que todo esto tiene una moraleja, pero aún no he decidido cuál.
Muerte en Breslau en Aburreovejas
Muerte en Breslau en Fantasymundo
Fin del mundo en Breslau en Un Tintero de Sapphire
Como se desprende de estas reseñas, se trata de libros muy especiales, que recrean el ambiente de la Breslau (actual Wroclaw) de entreguerras: una ciudad alemana con minorías (polaca y judía) que ya no existe como tal. Probablemente esta ambientación es la razón de su gran éxito en Polonia, donde el tema de los desplazamientos de fronteras y poblaciones tras la Segunda Guerra Mundial despierta, seguramente, el interés morboso de lo que durante mucho tiempo ha sido tabú. En España, como se sabe (ya lo conté en esta entrada), la suerte comercial de estos libros no ha sido nada buena, pero además se ha visto rodeada de circunstancias bastante excepcionales en mi experiencia editorial y que merece la pena contar brevemente.
En retrospectiva, parece evidente que probablemente la mía no era la editorial adecuada para estos libros (ya lo dije aquí), pero además el interés que pudiera tener en lanzar la serie en la medida de mis capacidades y luchar contra las expectativas pesimistas (en suma, lo que hice con cierto éxito al publicar a ese otro polaco desconocido, Andrzej Sapkowski) se vio socavado por acontecimientos extraliterarios: aunque, para demostrar nuestro interés en una serie que por aquel entonces ya abarcaba cinco libros, adquirimos simultaneamente los derechos de los dos primeros, la persona que desde la editorial polaca se ocupaba de la venta de los derechos al extranjero no tuvo suficiente y, antes siquiera de que hubiésemos publicado Muerte en Breslau, nos apremió a comprar los tres títulos adicionales (es decir, a tener cinco títulos en cartera antes de conocer la suerte comercial del primero) azuzados por el interés de otra editorial española, que estaba dispuesta a comprarlos por un adelanto que además era superior al que nosotros pagamos en su momento por los dos primeros libros.
Desconozco de quién fue la iniciativa, si de la editorial española o de la polaca, pero seguramente mis lectores estarán pensando lo que yo pensé entonces: ¿a qué demonios viene hacer una oferta tan agresiva por una serie cuyos primeros libros ha adquirido otra editorial y que ni siquiera se ha empezado a publicar en español? Es decir, ¿cuál es el interés editorial en comprar los libros tres a cinco de una serie que aún no tiene ganados lectores españoles? En realidad, nunca he sabido la respuesta cierta a esta pregunta, pero así es cómo me lo acabé explicando a mí mismo (y por tanto son elucubraciones que pueden no tener que ver con la realidad): la serie de Krajewski era un gran éxito de ventas en Polonia que, al contrario que lo que sucedió con la de Sapkowski en la época en la que yo adquirí los derechos de El último deseo, sí que se había traducido en cierta notoriedad en el mercado literario principal del continente: el alemán. Un superéxito en Polonia no despertaba (ignoro si ahora lo hace) el interés español, pero un éxito en Alemania desde luego que sí.
Ahora bien, como sabemos todos los editores que hemos publicado series bien vendidas, las cifras de ventas de los últimos volúmenes de dichas series son mucho más espectaculares que las de los primeros, porque cuando la serie ya está en marcha la masa de lectores creados lentamente con las ventas de los primeros libros compra rápidamente la nueva entrega. Por ejemplo: a El último deseo le costó cinco años vender 10.000 ejemplares, pero La dama del lago 1 los vendió en un par de meses (las cifras no son las reales, pero las proporciones son ésas). Si trabajas en una gran editorial atenta a las listas de los más vendidos, los últimos libros de una serie tienen más posibilidades de aparecer en ellas, y de forma más espectacular, que los primeros. Y si tu trabajo consiste en cazar éxitos resonantes, verás lógico comprar (y publicar) primero las últimas entregas, que además puedes lanzar apoyadas con cifras de venta apabullantes. Como digo, no tengo información de primera mano para afirmar que esto funcione exactamente así, pero desde luego es congruente con el fenómeno que habréis observado de publicación desordenada de series de novela negra en España, con algunos casos muy sonados. Y mi parecer es que posiblemente esto fue lo que sucedió en el caso de la serie de Breslau de Marek Krajewski.
En esta tesitura (con dos libros comprados por mí y tres vendidos ya a otra editorial), yo carecía de casi cualquier incentivo para lanzar a Krajewski en España, y efectivamente no hice prácticamente nada al respecto. Cuando la Semana Negra de Gijón, por ejemplo, se mostró interesada en invitar al autor, les dirigí a la otra editorial, que en mi opinión era quien debía hacer un gasto promocional en consonancia con su desaforado interés. Y aquí viene la parte más extraña de este relato: los tres libros comprados por ellos no es ya que no se hayan lanzado ni promocionado apenas, ¡es que ni siquiera se han publicado todos! La compra se produjo en 2007 o 2008 (en este último año publicamos nosotros Muerte... y Fin del mundo...) y hasta 2010 no apareció, de la mano de los otros editores, Peste en Breslau, seguido en 2011 de Espectros en Breslau. Hay un tercer volumen pendiente, Festung Breslau, que pongamos que sale en 2012: ¡cuatro o cinco años después de adquirir los derechos! Esta languidez en el lanzamiento de libros que años antes les habían resultado tan irresistibles es, seguramente (y aquí de nuevo se trata de mis puras imaginaciones al respecto), fruto de una cierta ciclotimia que aqueja a las grandes editoriales: dado el baile de editores que hoy trabajan aquí y mañana allí, es bien posible que quienquiera que fuera responsable de la compra en 2007-2008 no esté ya relacionado con la publicación de esos mismos libros años después.
En definitiva, fuera cual fuera la causa, Krajewski sigue siendo un ilustre desconocido en España, por lo que tampoco hemos podido disfrutar de la única consecuencia positiva que habría tenido para nosotros la publicación de este autor por parte de una editorial con mayor músculo promocional, y nuestros libros de Breslau han terminado confirmando las malas perspectivas comerciales que su fortuna inicial auguraba.
Estoy seguro de que todo esto tiene una moraleja, pero aún no he decidido cuál.
miércoles, 28 de diciembre de 2011
Las rebajas de la inflación
Una queja habitual de los lectores es que los libros están demasiado caros. Ya di mi opinión sobre este tema en esta entrada, pero hoy quería tratar una cuestión conexa que me lleva rondando un tiempo: el hecho de que los libros de Alamut y Bibliópolis están hoy más baratos que cuando se publicaron (y, en algunos casos, muchísimo más baratos).
La razón es sencilla: mantenemos en catálogo prácticamente todos nuestros títulos editados desde 2002, y nunca hemos actualizado los precios. Así, por ejemplo, Los ladrones de cuerpos de Jack Finney se puso a la venta en noviembre de 2002 a 16,95 euros, y a ese precio exactamente puede encontrarse ahora; lo mismo puede decirse de todos los demás libros que salieron a 17,95 euros entre 2003 y 2006, a 18,95 a partir de 2007...
Esta falta de actualización constituye, de hecho, una rebaja que además es progresivamente mayor según pasa el tiempo y se va acumulando la inflación. En esta página del Instituto Nacional de Estadística podéis calcular fácilmente el porcentaje exacto de inflación acumulado desde una fecha dada. En el ejemplo anterior, el PVP nominal de Los ladrones de cuerpos es de 16,95 euros, sí, pero si calculamos el porcentaje de subida de precios desde noviembre de 2002 (un 27%), encontramos que en moneda constante su precio real es de ¡12,37 euros!
Esto mismo es de aplicación a cualquier título de Alamut y Bibliópolis que se os ocurra, y por supuesto es particularmente relevante para los libros editados hace siete, ocho o nueve años. ¿Luz de M. John Harrison? Costaba 17,95 euros cuando salió en noviembre de 2003, pero hoy en día ese precio es de hecho de 13,71 euros si se tiene en cuenta el 23,6% de inflación. ¿La historia de tu vida de Ted Chiang? Sus 17,95 euros son en realidad 14,23 gracias al 20,70% de inflación acumulada desde junio de 2004. ¿La edad de oro de John C. Wright? 19,95 euros de precio nominal, y 16,08 de precio real. Etcétera.
Naturalmente, para que esta rebaja fuera plenamente efectiva, el poder adquisitivo tendría que haber subido en este tiempo al mismo ritmo que la inflación, y parece que no ha sido así. No obstante, sí que ha subido, e incluso si va por detrás de la inflación, sigue permitiendo apreciar un efecto sustancial de abaratamiento o rebaja de los precios colocados en 2002, 2003, 2004...
Creo que no puede negarse, pues, que al haber mantenido nuestros libros en catálogo durante todos estos años, y al no haber actualizado los precios (prácticas ambas en las que entre tanto ha incurrido nuestra competencia), andando el tiempo nos encontramos con la situación sobrevenida de que hoy en día algunos de nuestros títulos a la venta tienen los precios más competitivos del mercado. Curioso, ¿verdad?
La razón es sencilla: mantenemos en catálogo prácticamente todos nuestros títulos editados desde 2002, y nunca hemos actualizado los precios. Así, por ejemplo, Los ladrones de cuerpos de Jack Finney se puso a la venta en noviembre de 2002 a 16,95 euros, y a ese precio exactamente puede encontrarse ahora; lo mismo puede decirse de todos los demás libros que salieron a 17,95 euros entre 2003 y 2006, a 18,95 a partir de 2007...
Esta falta de actualización constituye, de hecho, una rebaja que además es progresivamente mayor según pasa el tiempo y se va acumulando la inflación. En esta página del Instituto Nacional de Estadística podéis calcular fácilmente el porcentaje exacto de inflación acumulado desde una fecha dada. En el ejemplo anterior, el PVP nominal de Los ladrones de cuerpos es de 16,95 euros, sí, pero si calculamos el porcentaje de subida de precios desde noviembre de 2002 (un 27%), encontramos que en moneda constante su precio real es de ¡12,37 euros!
Esto mismo es de aplicación a cualquier título de Alamut y Bibliópolis que se os ocurra, y por supuesto es particularmente relevante para los libros editados hace siete, ocho o nueve años. ¿Luz de M. John Harrison? Costaba 17,95 euros cuando salió en noviembre de 2003, pero hoy en día ese precio es de hecho de 13,71 euros si se tiene en cuenta el 23,6% de inflación. ¿La historia de tu vida de Ted Chiang? Sus 17,95 euros son en realidad 14,23 gracias al 20,70% de inflación acumulada desde junio de 2004. ¿La edad de oro de John C. Wright? 19,95 euros de precio nominal, y 16,08 de precio real. Etcétera.
Naturalmente, para que esta rebaja fuera plenamente efectiva, el poder adquisitivo tendría que haber subido en este tiempo al mismo ritmo que la inflación, y parece que no ha sido así. No obstante, sí que ha subido, e incluso si va por detrás de la inflación, sigue permitiendo apreciar un efecto sustancial de abaratamiento o rebaja de los precios colocados en 2002, 2003, 2004...
Creo que no puede negarse, pues, que al haber mantenido nuestros libros en catálogo durante todos estos años, y al no haber actualizado los precios (prácticas ambas en las que entre tanto ha incurrido nuestra competencia), andando el tiempo nos encontramos con la situación sobrevenida de que hoy en día algunos de nuestros títulos a la venta tienen los precios más competitivos del mercado. Curioso, ¿verdad?
jueves, 22 de diciembre de 2011
Los 25 títulos más vendidos (hasta noviembre 2011)
Como en semestres anteriores, os presento la lista actualizada de los 25 títulos más vendidos en Alamut y Bibliópolis.
Para realizar el listado se han sumado las ventas de las diversas ediciones en Alamut y Bibliópolis, y los diversos formatos, pero no se han tenido en cuenta las cesiones a otras editoriales (Círculo de Lectores, DeBolsillo) ni se han incluido las ventas de ofertas especiales.
Ojo, no se trata de un listado de las ventas del último semestre, sino de un histórico de ventas: estos resultados suponen la suma de lo vendido, para cada uno de estos títulos, desde la fecha de su primera publicación (el año se indica entre paréntesis tras cada título).
Y, sin más preámbulos, he aquí la lista puesta al día:
Como podéis ver, los títulos son exactamente los mismos que los del listado del semestre anterior, y además sólo tres de ellos han cambiado de posición, lo que viene a ratificar las impresiones que os contaba en aquella ocasión: desde 2010 (y desde 2009 si no contamos La dama del lago 2) ninguna novedad consigue ventas suficientes para incorporarse a la lista. Es una situación muy preocupante que requerirá pronto medidas drásticas.
Para realizar el listado se han sumado las ventas de las diversas ediciones en Alamut y Bibliópolis, y los diversos formatos, pero no se han tenido en cuenta las cesiones a otras editoriales (Círculo de Lectores, DeBolsillo) ni se han incluido las ventas de ofertas especiales.
Ojo, no se trata de un listado de las ventas del último semestre, sino de un histórico de ventas: estos resultados suponen la suma de lo vendido, para cada uno de estos títulos, desde la fecha de su primera publicación (el año se indica entre paréntesis tras cada título).
Y, sin más preámbulos, he aquí la lista puesta al día:
1. El último deseo, de Andrzej Sapkowski (2002)
2. La espada del destino, de Andrzej Sapkowski (2003)
3. La sangre de los elfos, de Andrzej Sapkowski (2003)
4. Tiempo de odio, de Andrzej Sapkowski (2004)
5. Bautismo de fuego, de Andrzej Sapkowski (2005)
6. La torre de la golondrina, de Andrzej Sapkowski (2006)
7. La dama del lago 1, de Andrzej Sapkowski (2009)
8. La dama del lago 2, de Andrzej Sapkowski (2010)
9. Trilogía del Imperio, de Isaac Asimov (2007)
10. El último anillo, de Kiril Yeskov (2004)
11. Ángeles asesinos, de Michael Shaara (2006)
12. Camino sin retorno, de Andrzej Sapkowski (2007)
13. El águila en la nieve, de Wallace Breem (2008)
14. A punta de espada, de Ellen Kushner (2005)
15. Narrenturm, de Andrzej Sapkowski (2009)
16. El robot completo, de Isaac Asimov (2008)
17. Sherlock Holmes y la sabiduría de los muertos, de Rodolfo Martínez (2004)
18. Los ladrones de cuerpos, de Jack Finney (2002)
19. El vídeo Jesús, de Andreas Eschbach (2007)
20. El enviado de Roma, de Wallace Breem (2009)
21. La aventura de Cecilia y el dragón, de Lawrence Schimel y Sara Rojo Pérez (2005)
22. Sherlock Holmes y las huellas del poeta, de Rodolfo Martínez (2005)
23. Bóvedas de acero, de Isaac Asimov (2003)
24. Hijos de Esparta, de Nicholas Nicastro (2008)
25. Al servicio del rey, de Dewey Lambdin (2006)
Como podéis ver, los títulos son exactamente los mismos que los del listado del semestre anterior, y además sólo tres de ellos han cambiado de posición, lo que viene a ratificar las impresiones que os contaba en aquella ocasión: desde 2010 (y desde 2009 si no contamos La dama del lago 2) ninguna novedad consigue ventas suficientes para incorporarse a la lista. Es una situación muy preocupante que requerirá pronto medidas drásticas.
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